Domingo, 27 Julio 2014

Ricos para con Dios

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Serie:Artículos

ricosparacondiosLucas 12:13-21

Uno de la multitud le dijo: Maestro, dile a mi hermano que divida la herencia conmigo. Pero El le dijo: ¡Hombre! ¿Quién me ha puesto por juez o árbitro sobre vosotros? Y les dijo: Estad atentos y guardaos de toda forma de avaricia; porque aun cuando alguien tenga abundancia, su vida no consiste en sus bienes. También les refirió una parábola, diciendo: La tierra de cierto hombre rico había producido mucho. Y pensaba dentro de sí, diciendo: “¿Qué haré, ya que no tengo dónde almacenar mis cosechas?” Entonces dijo: “Esto haré: derribaré mis graneros y edificaré otros más grandes, y allí almacenaré todo mi grano y mis bienes. “Y diré a mi alma: Alma, tienes muchos bienes depositados para muchos años; descansa, come, bebe, diviértete.” Pero Dios le dijo: “¡Necio! Esta misma noche te reclaman el alma; y ahora, ¿para quién será lo que has provisto?” Así es el que acumula tesoro para sí, y no es rico para con Dios.
Jesús y los apóstoles consideraban que el dinero era peligroso y útil. Y nos enseñaron cómo minimizar el daño y maximizar su utilidad. Y éso es lo que espero hacer hoy. Me gustaría evitarles las tragedias que el dinero puede traer, y me gustaría maximizar el gozo de ustedes en la manera en que hacen que el dinero sea útil.

El dinero representa un valor

Permítanme aclarar, ahora, que el dinero en sí es solo piezas de metal y piezas de papel. Y nos preocupa porque en nuestra cultura hemos establecido que esas piezas de metal y papel funcionen como moneda de cambio. Ellas representan un valor. Así que el dinero es importante para nosotros, simplemente porque lo cambiamos por lo que valoramos. Lo que usted hace con su dinero muestra lo que usted valora con su corazón.

Valoramos la vida y el sabor, así que damos dinero por comida. Valoramos la educación, y por eso damos dinero para libros e instrucción. Valoramos el entretenimiento (probablemente demasiado), y por eso damos dinero para Netflix y juegos con pelota y conciertos. Valoramos los ministerios de la iglesia y el avance del evangelio, y por ello damos dinero a la iglesia y a otros ministerios.

Jesús dijo aquí, en Lucas 12:34: "donde esté vuestro tesoro, allí también estará vuestro corazón". El movimiento de nuestro dinero expresa el movimiento de nuestro corazón. Donde vaya nuestro dinero, hacia allá va nuestro corazón. Usted cambia dinero por lo que valora, por lo que atesora.

Así que cuando digo que el dinero es peligroso y útil, lo que quiero decir es que las piezas de metal y papel que usted tiene en su bolsillo, o bolso, tienen la capacidad de mostrar que usted valora las cosas más que a Dios (lo que es peligroso), o que usted valora a Dios más que a las cosas (lo que es útil). El papel es nada, pero su expresión de los tesoros de nuestro corazón lo es todo.

La convicción de este mensaje

La convicción detrás de este mensaje es, por tanto, triple: 1) que donde un pueblo (estoy pensando en ustedes ahora, en esta iglesia) atesora a Dios por encima de todo lo que el dinero puede comprar; y 2) donde un pueblo comprende la enseñanza bíblica de que el movimiento de nuestro dinero expresa el movimiento de nuestro corazón; y 3) donde un pueblo comprende que la iglesia local es esencial para la obra de Dios en el mundo, ese pueblo, esa iglesia, hará lo que sea para la misión de misericordia de Dios y de evangelización, y para edificar el cuerpo de Cristo, y todo eso mientras cada miembro y familia son atendidos.

Así que mi trabajo, cada semana, es señalarles el supremo valor de Dios en Cristo, y revelar cómo el corazón se mueve con su dinero, y enfatizar la belleza de esta iglesia local en nuestras vidas.

Mi enfoque hoy será dar una exposición de este texto, Lucas 12:13-21, y una aplicación más amplia utilizando mi propia experiencia como testimonio de la fidelidad de Dios.

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